Enfermedades de Transmisión Sexual

¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual?

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), o infecciones de transmisión sexual (ITS), generalmente se adquieren por contacto sexual. Los organismos (bacterias, virus o parásitos) que causan las enfermedades de transmisión sexual pueden transmitirse de una persona a otra por la sangre, el semen o los fluidos vaginales y otros fluidos corporales.

En ocasiones, estas infecciones pueden transmitirse de forma no sexual, como de madre a hijo durante el embarazo o parto, o a través de transfusiones de sangre o agujas compartidas.

Cabe destacar que las enfermedades de transmisión sexual o las infecciones de transmisión sexual pueden tener diversos signos y síntomas, incluso la ausencia de éstos. Es por eso que pueden pasar desapercibidas hasta que ocurren complicaciones o hasta que se diagnostica a un miembro de la pareja.

Diagnóstico

Si los antecedentes sexuales, o los signos y síntomas actuales del paciente sugieren que tiene una enfermedad de transmisión sexual o una infección de transmisión sexual, el médico puede recurrir a los siguientes procedimientos para establecer un diagnóstico certero:

Exámenes de laboratorio: a través de los exámenes de laboratorio se puede identificar la causa y detectar coinfecciones que el paciente puede tener. 

  • Análisis de sangre: los análisis de sangre pueden confirmar el diagnóstico de VIH o las etapas posteriores de la sífilis.
  • Muestras de orina: algunas infecciones de transmisión sexual se pueden confirmar con una muestra de orina.
  • Muestras de fluidos: si el paciente tiene llagas genitales abiertas, el médico puede examinar el líquido y las muestras de las llagas para diagnosticar el tipo de infección.

Análisis de detección: las pruebas para detectar una enfermedad en alguien que no tiene síntomas se llaman pruebas de detección. La única prueba de detección de enfermedades de transmisión sexual que se sugiere para todas las personas de 13 a 64 años es una prueba de sangre o saliva para el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), virus que causa el sida. Los expertos recomiendan que las personas en alto riesgo se hagan la prueba del VIH todos los años.

¿Cómo se trata?

Las enfermedades de transmisión sexual o las infecciones de transmisión sexual causadas por bacterias generalmente son más fáciles de tratar. Las infecciones virales se pueden controlar, pero no siempre se pueden curar. Si estás embarazada y tienes una infección de transmisión sexual, recibir tratamiento de inmediato puede prevenir o reducir el riesgo de que tu bebé se infecte.

Los tratamientos para las infecciones de transmisión sexual, según la infección, suelen ser los siguientes:

  • Antibióticos: los antibióticos, a menudo en una sola dosis, pueden curar muchas infecciones bacterianas y parasitarias de transmisión sexual, como la gonorrea, la sífilis, la clamidia y la tricomoniasis.
  • Medicamentos antivirales: si el paciente tiene herpes o VIH, se le recetará un medicamento antiviral. Los medicamentos antivirales pueden mantener la infección por el VIH bajo control durante muchos años. Sin embargo, el paciente seguirá siendo portador del virus y podrá transmitirlo, aunque el riesgo es menor.

Aunque no existe cura para las enfermedades de transmisión sexual causadas por un virus, los medicamentos pueden ayudar con los síntomas y reducen el riesgo de propagar la infección.

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